Te presentamos la guía completa para llevar a cabo un armado de losa de concreto eficiente y adecuado, incluyendo la selección de materiales de la más alta calidad y cada fase del proceso constructivo. Identifica los elementos que garantizan una losa resistente, estable y segura, en cumplimiento de las más altas exigencias para este tipo de proyectos.

¿Qué se necesita para armar una losa?
El armado de una losa de concreto combina distintos materiales que trabajan de forma conjunta para asegurar su desempeño estructural. En este proceso se emplean acero corrugado, como varilla y malla electrosoldada, en ocasiones perfiles de acero que aportan soporte temporal o permanente, así como madera y concreto para el encofrado y el colado.
El empleo adecuado de los elementos mencionados garantiza una losa resistente, estable y duradera. A continuación, te explicamos la función de cada uno de estos componentes:
Varilla corrugada
La varilla de acero corrugado es indispensable en el armado de losas de concreto. Cuenta con una superficie estriada permite unirla de gran forma al concreto, lo que evita deslizamientos y mejora la resistencia estructural. Se fabrica bajo normatividad nacional y su presentación en largos de 12 metros permite cortarla con facilidad.


Malla electrosoldada
La malla electrosoldada puede emplearse como refuerzo principal o en sustitución de la varilla corrugada cuando la losa no deberá soportar cargas estructurales elevadas. Su configuración a partir de alambres soldados distribuye los esfuerzos de forma uniforme y minimiza la aparición de fisuras.


Perfiles de acero
Los perfiles de acero, al igual que los polines, se emplean como elementos de soporte durante el armado y vaciado de la losa de concreto. Su función es brindar estabilidad a los encofrados y puntales, evitando desplazamientos durante el colado. Gracias a su resistencia y fácil montaje, permiten una estructura temporal segura y eficiente.


Proceso Constructivo de la Losa de Concreto Armado
Una vez definidos los planos estructurales y seleccionados los materiales, inicia el proceso constructivo de la losa de concreto armado. A continuación te explicamos estas etapas que van desde la preparación del sitio hasta el curado del concreto, las cuales deben ser ejecutadas bajo supervisión de uno o varios especialistas para garantizar la capacidad portante y la seguridad de la estructura.
Preparación del sitio y materiales
Durante la limpieza del área de trabajo se eliminan restos de vegetación, tierra suelta u obstáculos que interfieran con el armado. Mientras tanto, otros miembros del equipo de trabajo deberán preparar los materiales principales que serán utilizados de manera inmediata y disponer del equipo necesarios para llevar a cabo cada una de las actividades.
Apuntalamiento y encofrado
El proceso comienza con el montaje del encofrado, que se ajusta a la geometría indicada en planos. Los tableros de madera se cortan según las dimensiones de la losa, cuidando que las juntas queden firmes para evitar fugas de concreto. Los puntales metálicos o de madera se colocan a distancias regulares y se nivelan con plomadas, asegurando que no se desplacen durante el vaciado.
Colocación del acero de refuerzo inferior
Las varillas corrugadas se cortan y doblan conforme al plano de despiece. Se colocan sobre dados o taquetes para que puedan ser embebidas de manera idónea por el concreto durante el colado. Posteriormente, se amarran entre sí con alambre recocido para impedir movimientos al momento del vaciado. Esta etapa es crítica, ya que el acero inferior será el encargado de resistir los esfuerzos de tracción de la losa maciza.

Instalaciones eléctricas e hidrosanitarias
Con el acero inferior ya colocado, se procede a instalar las tuberías eléctricas e hidráulicas. Estas se fijan con amarres o soportes para impedir que floten o se desplacen con la presión del concreto fresco. En el caso de conducciones suspendidas, se dejan colgadas con soportes, de acuerdo con el diseño del proyecto.
Colocación del acero superior o malla electrosoldada
Una vez listas las instalaciones, se coloca el refuerzo superior, que puede ser varilla o malla electrosoldada. Si se utiliza la primera, se amarra perpendicularmente al acero inferior con estribos o amarres metálicos. Si se opta por la segunda, esta se despliega sobre la superficie, cuidando que quede centrada en la capa de compresión. Este refuerzo asegura la correcta distribución de cargas y controla la aparición de fisuras.
Vaciado del concreto
El colado del concreto debe realizarse de forma continua para evitar juntas frías. Dependiendo del nivel de la obra, puede ser transportado en carretillas, por medio de bombeo o con ayuda de grúas. Una vez vertido, se extiende con palas y se compacta con vibradores mecánicos para eliminar vacíos y burbujas de aire.
Durante esta etapa, se verifica que las tuberías embebidas mantengan su posición y no alteren el espesor de la losa. Finalmente, el nivelado se realiza con reglas metálicas y palustres para obtener un acabado uniforme. Es importante evitar un vibrado excesivo, ya que puede provocar segregación en la mezcla.

Curado del concreto
El curado del concreto debe comenzar inmediatamente después del vaciado para mantener la hidratación del cemento y evitar fisuras tempranas. Una práctica común es humedecer constantemente la superficie durante al menos siete días, asegurando una ganancia uniforme de resistencia.
En zonas de clima cálido, se recomienda prolongar el tiempo de curado y cubrir la losa con plásticos o geotextiles húmedos. Esto reduce la evaporación del agua y previene grietas por retracción, las cuales podrían disminuir hasta un 50 % la resistencia final del concreto.
Desencofrado y desapuntalamiento
Una vez iniciado el fraguado, se retiran los encofrados laterales para liberar los bordes de la losa. Los puntales de apoyo se mantienen por un periodo mínimo de 21 días, retirándolos de manera gradual para no comprometer la resistencia temprana del concreto, con lo cual concluye el armado de losa de concreto de la manera correcta.

Preguntas Frecuentes
¿Cuántas varillas debe llevar una losa de concreto?
La cantidad de varillas en una losa de concreto depende del diseño estructural y del cálculo realizado por el ingeniero. Factores como el claro, el espesor de la losa y las cargas a soportar determinan el número exacto. Generalmente, se emplean varillas corrugadas distribuidas en dos direcciones para garantizar resistencia y estabilidad.
¿Qué distancia llevan las varillas en una losa?
La separación de varillas en una losa de concreto se define en los planos de armado y varía según el tipo de carga y el uso de la estructura. Técnicamente se busca un espaciamiento que asegure una adecuada distribución de esfuerzos y el recubrimiento mínimo requerido. El rango suele ajustarse entre 10 y 20 cm, según especificaciones de proyecto.
¿Qué diferencia hay entre una losa aligerada y una losa maciza?
La losa maciza de concreto armado se construye totalmente colada, ofreciendo gran rigidez y capacidad para espacios reducidos o de altas cargas.
En cambio, una losa aligerada, entre las que destaca la losa nervada, integra elementos huecos o casetones que reducen el peso y el consumo de concreto, siendo ideal para claros más amplios. Ambas cumplen funciones estructurales, pero su aplicación depende del proyecto.
Sigue explorando nuestro blog, en donde encontrarás una gran cantidad de artículos especializados en acero y construcción. Y mantente conectado con nosotros a través de Facebook, LinkedIn y YouTube, para descubrir información sobre las ofertas y los nuevos productos que tenemos para ti, además de contenido de alta calidad que te ayudará a mantenerte siempre un paso adelante en el sector.


